Desde que nació Dante comenzamos a pasar más domingos juntos, después de tu diagnóstico se volvieron obligatorios.
Disfruto mucho estos momentos, nosotros cuatro, mi papá, Dante, Juan y yo. Pero gran parte del tiempo te pienso e imagino qué estuvieras haciendo ahorita. A veces te imagino enferma, otras veces sana.
Te extraño
Comentarios
Publicar un comentario