Mis últimos cumpleaños han sido extraños, pero este último ha sido el peor y el más especial de todos. Fue mi último cumpleaños contigo.
Ese día estabas internada en el hospital, temprano me escribiste un mensaje de felicitación. Yo quería pasar ese día contigo en el hospital y tú me decías que no, que era mi cumpleaños y que debía de disfrutarlo...
¿Cómo iba a disfrutarlo?
¿Cómo iba a disfrutarlo afuera, contigo hospitalizada, sabiendo que era el último cumpleaños que podríamos estar juntas?
Mami, Yo quería estar contigo. Lo único que me importaba era verte.
Fuimos mi papá y yo al hospital y mi tía estaba contigo. Mi papá subió, no recuerdo porque yo no podía subir, un asunto ahí de la cantidad de visitas que, por estar en épocas de coronavirus no todos podíamos subir. Yo esperé abajo. Nos fuimos y de repente pensé "es el último cumple que podré tener un abrazo de mi mamá"
Fui con los de seguridad y les rogué que me dejaran pasar, les enseñé mi identificación con mi fecha de nacimiento, 25 de julio, y me dijeron: "solo 20 minutos"
Subí y te vi, no recuerdo si te dio felicidad verme. Obvio si, pero tu no querías que estuviera ahí en mi cumple. Me abrazaste.
Todas esas últimas semanas fueron difíciles porque debiamos aceptar que todo comenzaba a ser una despedida.
Cuando comenzaron las pláticas en modo despedida siempre quise que estuvieras tranquila y te decía cosas del estilo "todo estará bien, voy a estar bien" pero no, en realidad nada va a volver a estar bien sin ti. O si, pero contigo siempre hubiera estado mejor.
Así será mi vida de ahora en adelante, podrá volver a estar bien, pero contigo hubiera sido mejor.
Mi papá y yo nos fuimos a casa de Juan y Carmina, me cantaron las mañanitas... intentamos disimular que todo estaba bien, pero en realidad sabíamos que no lo estábamos.
Fui a casa de mi novio, también era el cumple de su mamá. Le cantamos las mañanitas. Ella cumplía 60 años, como tú. Se veía feliz y hermosa pero sobretodo sana. Fingí estar bien, pero en realidad estaba mal. Odié todo. Podría parecer que sentía envidia, pero en realidad fue una mezcla entre nostalgia, dolor y mucha tristeza ya que esa situación era el retrato de algo que yo no volvería a vivir.
No aguanté seguir ahí. Mis sentimientos no eran buenos para estar con ellos, yo no podía sentir felicidad por nadie. Ellos festejaban la vida mientras yo tenía a mi madre hospitalizada a punto de morir.
Ya sabía que morirías por esos días, pero solo esperaba que no fuera a pasar en mi cumple. Falleciste cinco días después, entre el cumple mio y de Dante. Y el día del cumple de tu hermana Julieta.
Será una semana extraña por siempre
Te extraño.
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